Quien lee bien, se expresa mejor.


Desde que somos pequeños, se nos insiste en leer. Muchas veces lo vemos como una tarea más de la escuela, pero con el tiempo me he dado cuenta de que la lectura va mucho más allá de un simple hábito académico. Leer no solo amplía nuestro conocimiento, sino que también nos da las herramientas necesarias para expresarnos mejor, tanto al hablar como al escribir. Desde mi experiencia como estudiante, puedo decir que leer no solo es útil para pasar exámenes o tareas escolares, sino que también transforma la manera en que nos comunicamos.

La lectura enriquece nuestro vocabulario y mejora la redacción

Uno de los beneficios más evidentes de leer es que nos ayuda a adquirir nuevo vocabulario, expresiones y estructuras gramaticales que, sin darnos cuenta, comenzamos a usar en nuestra escritura diaria.

Además, la lectura activa la imaginación, lo cual también ayuda a desarrollar un estilo propio y creativo al escribir.

Uno de los cambios que más he notado desde que comencé a leer con más frecuencia es la variedad de palabras que ahora uso al escribir. Antes, mis textos eran muy repetitivos y simples; usaba siempre las mismas expresiones y me costaba mucho organizar mis ideas. Sin embargo, al implementar la lectura he ido aprendiendo nuevas palabras, frases y formas de estructurar oraciones.



Leer también mejora nuestra forma de hablar

Muchas personas piensan que leer solo sirve para escribir, pero la verdad es que también tiene un gran impacto en cómo nos expresamos oralmente. Cuando lees con regularidad, no solo aprendes nuevas palabras, sino que también interiorizas estructuras de lenguaje, argumentos y formas de comunicar ideas de manera clara.

Cuando leemos con frecuencia, desarrollamos un sentido más claro de cómo construir argumentos, cómo conectar ideas, y sobre todo, cómo usar el lenguaje con precisión y riqueza.

En presentaciones escolares, exposiciones orales o incluso conversaciones cotidianas, leer nos da más seguridad para expresarnos.

Según Solé (1992), la lectura también mejora la comprensión del lenguaje oral, ya que fortalece la capacidad de interpretar y producir mensajes complejos, lo cual es fundamental en contextos educativos, profesionales y sociales.

Recomendación final

Si quieres mejorar tu comunicación oral y escrita, empieza por leer todos los días, aunque sea unos minutos. No importa el género ni el autor; lo importante es que elijas algo que te interese y lo disfrutes. La lectura no solo te convierte en una persona más culta o informada, sino también en alguien que sabe expresarse con claridad, empatía y seguridad, habilidades que hoy en día son esenciales para el éxito personal y profesional.

Por lo cual leer te da palabras, ideas, confianza y, sobre todo, una voz propia.




Abusamra, V., & Joanette, Y. (2012). Lectura, escritura y comprensión de textos: aspectos cognitivos de una habilidad cultural. Neuropsicología Latinoamericana, 4(1).https://neuropsicolatina.org/index.php/Neuropsicologia_Latinoamericana/article/view/105



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